Java de oeste a este: templos, volcanes y más

Java no solo es la isla más poblada de Indonesia, sino también de las más visitadas. No es casualidad que esto pase, ya que de punta a punta ofrece una gran variedad de atracciones. Acá te contamos nuestro itinerario por este ajetreado destino.

Total de km. recorridos: 1180
Total de km. recorridos a dedo: 467
Cantidad de vehículos: 5

Yakarta

Luego de escapar del caos que suponía Sumatra y quedarnos con un poco de ganas de más, arribamos a Yakarta, la gran capital Indonesia. Ciudad superpoblada si las hay, legalmente viven aproximadamente 20 millones de personas, pero hay quienes dicen que esa cifra es mucho mayor debido a todos aquellos que llegan a la gran urbe en busca de una oportunidad y se mantienen clandestinamente. Ni hace falta mencionar que es una ciudad caótica, donde el tráfico, según un estudio reciente, es el peor del mundo. Es difícil que no sea así cuando el transporte público brilla por su ausencia. Si bien existen los buses TransYakarta, que cuentan con varias líneas y tiene recorridos fijos, y un tren, es difícil imaginar una ciudad de tal envergadura sin subtes. Estos empezaron a ser construidos hace algunos años, pero la obra fue parada ya que el dinero desapareció mágicamente. Ahora parecería que los nuevos responsables quieren finalmente concluirlo y las obras están en marcha.

Esta capital suele ser eludida por muchos turistas y viajeros que llegan a Java, pero para nosotros era una parada obligada ya que debíamos realizar trámites de visas y de paso extender la de Indonesia por 30 días más. Así como las vacaciones post-ramadán nos perjudicaron en Sumatra, acá nos volvía a pasar. Debido a estas, casi todas las embajadas y todas las oficinas gubernamentales permanecieron cerradas por toda la semana, lo que hizo añicos nuestros planes. Pero no todas eran malas, gracias al gran éxodo vacacional de la gente de la capital hacia los alrededores pudimos ver una Yakarta más tranquila y serena.

Por suerte el camino nos tenía preparado algo mucho mejor que simple burocracia. Cuando arribamos, recibimos la confirmación de Bartasan para hospedarnos, y luego de pasar la primera noche en un hotel, nos dijo que al día siguiente nos levantaría a media tarde para llevarnos a su casa. Una vez más Couchsurfing estaba haciendo de las suyas. Los 3 días que pasamos con él, su esposa Linda y su pequeño bebé fueron de lo mejor. Nos llevaron a recorrer los principales puntos de la gran capital, y como si esto fuera poco, también conocimos a dos amigos, Fami y Ani, también couchsurfers, y pasamos todo el día con ellos, probando comida típica y culminando la noche en un karaoke, algo muy común en Indonesia.

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Calentando las cuerdas vocales en el karaoke

A veces los planes no salen como uno piensa, sino que terminan saliendo mucho mejor. Si nos hubiésemos salteado Yakarta quizás nunca hubiésemos conocido a estas increíbles personas que nos dieron todo de sí, sin pedirnos ni aceptar nada a cambio.

Si al igual que nosotros visitas Yakarta y querés ver lo más importante para sentir que aprovechaste tu estadía ahí, estas son algunos de los atractivos que podes visitar:

  • Monumento Nacional
  • La Mezquita Istiqlal, la más grande del sudeste asiático.
  • La Catedral frente a la mezquita.
  • La vieja Yakarta, donde hay una gran plaza rodeada de edificios holandeses devenidos principalmente en museos o cafés.
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En la plaza de la vieja Yakarta

Bandung – Yogayakarta

Habiendo disfrutado mucho de nuestro paso por la capital, debíamos continuar hacia el este. Luego de dejarnos en un lugar para hacer dedo y de esperar una hora, un policía nos vio y se acercó a preguntarnos que hacíamos. Al comentarle nuestros planes de llegar a la próxima ciudad a dedo, este nos dijo que “en Indonesia eso no funciona, esto no es Europa” (ya sabía que éramos argentinos, pero para el seguíamos siendo europeos). Para nuestra fortuna y sorpresa del uniformado, una lujosa camioneta 4×4 paro ofreciéndose a llevarnos hacia Bandung, a unos 150 km de la capital. Así fue que conocimos a Romy, quien resultó ser CouchSurfer y que conocía a nuestro previo host en Yakarta.  Luego de una charla non-stop durante el viaje nos invitó a quedarnos en su casa y llevarnos a recorrer su ciudad.

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Si, este es Romy, ¿pensaban que era una mujer?

Bandung es conocida por los outlets. La mayoría de las marcas que tienen fábricas en Indonesia las tienen aquí, y por eso es que se consigue la misma ropa que en las primeras tiendas, pero a precios muuuucho más bajos y, algunas, con pequeños defectos.

Al día siguiente, luego de probar el desayuno típico de Bandung (chicken porridge, un poco pesado para nuestro gusto) Romy nos dejó donde comenzaba la ruta para seguir nuestra travesía autostopista. Después de seis horas y tres autos apenas habíamos avanzado ¡unos 120 kilómetros! Les juramos que no agarramos carretas, es que Java es la isla más poblada de Indonesia, y aparte solamente hay rutas de una mano que comunican a las ciudades más grandes y en todo su trayecto se encuentran pueblitos, lo cual enlentece el camino. Para colmo el efecto post-ramadán nos seguía perjudicando. Nuestro host de Yogyakarta nos preguntaba ansiosamente cuando llegaríamos y nosotros no éramos capaces de calcular el tiempo, ya que por partes nos movíamos a paso de hombre. Siguiendo el consejo de nuestro conductor decidimos tomarnos un colectivo directo, para evitar que nos agarrara la noche haciendo dedo en la ruta. Después de 13 agotadoras horas llegamos a Yogyakarta. ¡Fue como hacer Buenos Aires –  Mar del Plata en feriado largo de verano! Lo peor de todo, es que esto acá es normal.

Pero ahí no terminaba la historia. Llegamos a la terminal de Yogya de noche y bastante cansados, y los taxis que estaban ahí nos querían cobrar fortuna para llevarnos a destino. Seguimos caminando y encontramos un taxista que estaba durmiendo y después de despertarlo dijo que nos llevaba por la mitad de precio. Lo barato sale caro dice el dicho, y eso nos pasó. Nuestro semidormido conductor parecía no encontrar la dirección por eso fue que persona que veía en la calle, persona que le preguntaba cómo llegar. ¡Encima nuestro host no contestaba nuestros llamados y no teníamos internet para consultar el mapa! Ya para el séptimo interrogatorio nos cansamos y le pedimos encarecidamente que nos llevara al hostel más barato que conocía que al día siguiente lo resolvíamos. Por suerte nos entendió y nos llevó a uno que no solo era económico, sino que tenían cerveza, y fue así, con una birra y unos fideos instantáneos, que dimos por finalizada una larga y cansadora jornada.

Disculpándose por haberse quedado dormido, nuestro host nos invitó el almuerzo casero y nos ofreció que nos quedemos en su casa mientras ellos se iban unos días a Singapur. ¡No lo podíamos creer! ¿Quién le da las llaves de su casa a unos extraños? Bueno, CouchSurfing es así. Aprovechamos su generosidad y nos quedamos ocho días que nos sirvieron para finalmente extender nuestra visa. Si te interesa saber como hacer la extensión, podes leer nuestro post acá!

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En la black beach con nuestros couchsurfer

Fue bueno hacer un stop después de varias semanas sin parar. Y si encima a esto le sumamos la compañía de los dos personajes que nos hospedaron, ¿Qué más podemos pedir? La verdad que fue como estar en casa, nos hicieron sentir muy cómodos y a gusto, disfrutando de largas charlas, comidas indonesias y argentinas, y pasando una semana muy linda.

Pero todos esos días no fueron solo para hacer trámites y comer, también hicimos y vimos muchas cosas, ya que Yogya y sus alrededores tienen mucho que ofrecer. Si querés saber todo lo que hicimos y podés hacer, no te pierdas las 10 cosas para hacer en Yogyakarta.


Cemoro Lawang: Volcán Bromo

Finalizada nuestra estadía con Sutardi y Jason, y tras una difícil despedida (¡no querían que nos fuéramos!), emprendimos un nuevo viaje de más de doce horas hacia Cemoro Lawang, fría ciudad en la base del volcán Bromo, lugar turístico y visitado si los hay.

Sabíamos que la entrada al parque nacional donde se encuentra el volcán era un poco cara y por eso averiguamos de antemano la forma de hacerlo sin pagar ese fee. Habiendo leído bastante partimos con la idea de hacerlo por nuestra cuenta caminando y sin alquilar los jeep que ofrecen en el lugar.

Uno de nuestros host de Yogya trabaja en una agencia de turismo, por lo que nos contó del precio del minibús hasta esa ciudad y decimos tomarlo ya que era barato. Chequeamos previamente que no tuviéramos que pagar el canon de ingreso tomando al bus, a lo que nos dijeron que no, que solamente el permiso de permanencia en el pequeño pueblito que es muy barato. Así fue que emprendimos viaje con ganas de llegar y poder disfrutar del imponente volcán por nuestros medios. Obviamente no teníamos ningún hotel reservado, cosa que íbamos a hacer al llegar para conseguir un buen precio, como de costumbre. El problema fue que llegamos mucho más tarde de lo que debíamos (pasadas las doce) y no teníamos mucha idea de donde había lugares baratos. Pero esto no fue lo peor de todo, sino que cuando el conductor nos dejó en un hotel para que preguntemos precio, en el cual finalmente nos quedamos (no lo recomendamos, sucio, feo y caro para darte no más que una cama), una vez que bajamos nuestras mochilas el acompañante del minibús viene atrás nuestro y nos pide que le paguemos los 220.000 RP cada uno de entrada al parque y permanencia en el pueblo, a lo que nosotros nos rehusamos y le decimos que no correspondía que lo pagaríamos mañana cuando vayamos al volcán. Palabras van, palabras vienen, esta persona se empezó a poner un poco agresiva diciéndonos que si no pagábamos nos volvíamos al minibús que nos iba a dejar en la entrada al parque. Como no sabíamos dónde era eso, eran casi la una de la madrugada y afuera hacían menos de 10° y nosotros con ropa de verano, decidimos pagarle con mucha bronca y evitar más problemas. Toda nuestra idea de hacerlo barato se fue muy rápido y no hicimos más que masticar mucha bronca, lo que no nos dejó disfrutar del todo el lugar al día siguiente.

Lo que nos dio más rabia fue ver la suciedad que hay en la base y en el mismísimo cráter del volcán, totalmente descuidado y con basura por todos lados. Dónde irá a parar la gran cantidad de plata que le cobran a los turistas no lo sabemos, pero en limpieza y mantenimiento parece que no. Con esto terminamos de coronar nuestro malestar y ese mismo día decidimos irnos de ahí.

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Llegar y encontrarse con esto…
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Mar de arena (sand sea). Eso blanco que se ve es por el frio que hace a la noche

Como sabemos que ustedes lo van a hacer mejor que nosotros, o por lo menos pueden usar nuestra experiencia para hacerlo mucho mejor, les vamos a contar la forma de visitar este volcán abonando tal solo 10.000 RP.

Lo ideal sería que hagan noche en Probolinggo, ciudad a 45 minutos del volcán. Ahí mismo pueden arreglar con algún auto u ojek (moto-taxi) para que a la madrugada los alcance hasta la entrada de Cemoro Lawang. Al llegar al puesto simplemente van a tener que abonar los 10.000 RP de ingreso y no el excesivo fee. Una vez hecho esto ya van a estar dentro del pequeño pueblo y a pocas cuadras de la entrada oficial al parque, la cual verán porque tiene una gran barrera y un puesto de control, aunque nosotros pasamos por ahí y nunca nadie nos pidió nada, la gente iba y venía y no había ningún problema, por lo que van a poder pasar eso sin problemas. Pasado el puesto es simplemente seguir la calle hacia abajo, que desemboca en el mar de arena, como llaman al pequeño valle que rodeo a Bromo, y cruzar caminando (poco más de 1 hora) para llegar a la base del volcán. Lo que la mayoría hace, incluso los tours, es ir a un viewpoint en un punto alto que rodea el mar de arena, y de ahí ver el amanecer, ya que cuando el sol aparece ilumina el volcán y se pueden obtener unas lindas postales, para luego si emprender camino hacia la base.

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Intentando calentar nuestros cuerpos para pasar el frio

Banyuwangi: Volcán Ijen

Pasado nuestro amargo trago en Bromo decidimos irnos a Probolinggo para pasar la noche ahí y al día siguiente bien temprano salir a hacer dedo con destino a Banyuwangi. En esta ciudad haríamos base para visitar durante el amanecer el volcán Ijen, famoso por el blue fire (fuego azul), su lago y los sacrificados trabajadores del azufre. Teníamos muchísimas ganas de ir y veníamos hablando sobre él desde el momento en que leímos el artículo de los chicos de Marcando al Polo.

Salimos a la ruta bien temprano, y luego de eludir varios taxis y buses que querían levantarnos, un auto de una agencia privada se detuvo. Se estaba dirigiendo directamente hacia nuestro destino, debía buscar a un cliente que estaba arribando desde Bali (de esta ciudad también se toman los ferries a la isla de Bali). Cuando Nico le comenta que estábamos yendo para allá, pensó dos segundos y nos dijo que nos podía llevar pero que nos salía 100.000 RP cada uno. A esto le respondemos diciéndole que nos teníamos plata, que viajamos haciendo dedo y que estábamos buscando alguien que nos ayude. Entre risas y gestos por no saber qué hacer, y no pudiendo creer que no tengamos plata para viajar, Nico se dio cuenta de esto y le empezó a decir que nos ayude, que le podíamos hacer buena compañía para el largo viaje y que si le parecía, por ayudarnos invitábamos el almuerzo en la ruta. Después de algunas miradas hacia nosotros, hacia el auto y hacia las mochilas, finalmente se desabrocho el cinturón y nos dijo que sí. Ya teníamos transporte hasta destino, y luego de viajar varias horas y habiendo almorzado cerca del puerto donde debía levantar a su cliente, nuestro amigo nos preguntó en que hotel íbamos a parar. Le contamos que teníamos un nombre anotado para ir a preguntar, y luego de consultarle donde quedaba a las mujeres del pequeño parador en la ruta, se ofreció a llevarnos hasta allí. Arranco el día queriendo cobrarnos y termino ayudándonos más de lo hubiésemos podido pedir.

Nos hospedamos en Losmen Anda, un hotel muy básico pero igual de barato y con una buena ubicación. Habitación doble con baño privado 60.000 RP. Es cierto que las camas no van a ganar nunca un premio a la comodidad, todavía nos preguntamos si eran colchones duros o maderas acolchonadas, pero por una noche, y teniendo en cuanto que casi no íbamos a dormir para ir al volcán, estaba más que bien.

Arribados e instalados, salimos a buscar un mapa del lugar y una moto barata que alquilar para poder hacer el trayecto hasta el volcán por la noche. Conseguimos una por 60.000 RP cerca del hotel, buen precio y muy buena la atención. Luego de cenar algo temprano, todo estaba preparado para dormir un par de horas y bien temprano en la noche emprender viaje. Cerca de las doce de la noche salimos hacia destino, nos esperaban casi dos horas de viaje, más otras dos horas caminando hasta la cima del volcán. A pocos minutos de salir, una leve llovizna empezó a caer, a la que no le dimos mucha importancia ya que era muy suave, simplemente nos pusimos lo protectores para lluvia y seguimos viaje. A medida que avanzábamos la cosa se ponía cada vez más difícil. La lluvia se iba haciendo más intensa, lo que hacía que nuestra velocidad cada vez sea menor, y nuestros pies y piernas que no tenían protección empezaban a mojarse. Luego de una hora de viaje la lluvia ya era torrencial, lo que dificultaba la visibilidad y nos obligó a detenernos, por suerte debajo de un viajo galpón que encontramos en medio de la nada y con techo para cubrirnos. Decidimos frenar a ver si paraba y luego seguir, pero luego de una hora no cesaba y parecía no tener intenciones de hacerlo. A todo esto, se nos hacía tarde para llegar a tiempo a ver el amanecer y el blue fire, y teniendo en cuenta el frio que hacia allá arriba y nosotros con ropa mojada, tuvimos que tomar la difícil decisión de rendirnos y emprender camino de regreso, mojados y tristes por perdernos algo que veníamos esperando. Chequemos el pronóstico para internarlo al día siguiente, pero las lluvias iban a continuar.
Nos hubiese encantado poner algunas lindas fotos pero no pudimos conseguirlas. Por esto decidimos dejar Ijen para una nueva visita a Java y tomar el ferry hacia Bali, pero eso será otra historia…

¿Sabías qué?

  • Si la isla de Java fuese un país, sería el segundo con mayor densidad de población a nivel mundial. Casi el 60% de la población de Indonesia habita en esta isla.
  • En el top 10 de las ciudades con peor tráfico del mundo se encuentran dos ciudades de Java: Yakarta y Surabaya.
  • El idioma oficial de Indonesia es el bahasa indonesia, que es una lengua regulada tras la independencia del país para estandarizar los más de 200 dialectos hablados en las distintas regiones e islas.

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